lunes, 9 de junio de 2014

¿Hacia dónde va el periodismo en Comitán?








Por: Francisco Fonseca Aguilar

Comitán de Dominguez se ha caracterizado por ser una de las ciudades chiapanecas con más historia cultural, y al mismo tiempo, ha sido el lugar de nacimiento de grandes hombres y mujeres ilustres que han trascendido a nivel nacional en diversos ámbitos de la cultura, las artes y la escritura. Sin embargo, ciertos sectores del nuevo periodismo comiteco están terminando poco a poco con ese prestigio cultural.

Ciudad madre de la libre expresión en México, pueblo de artes y mujeres escritoras, ciudad de políticos y líderes. ¿Hacia dónde van tus letras, Comitán?

El progreso y la nueva infraestructura han forjado en Comitán diversos cambios culturales en los últimos 15 años, muchos para bien y otros cuantos para mal. Entre estos cambios se ha visto una diversificación del público lector, derivado de una migración y crecimiento poblacional, los cuales han traído nuevas costumbres y una transformación que está convirtiendo a Comitán en ciudad como tal, con sus pros y sus contras.

Es en este punto en donde el periodismo de Comitán ha buscado nuevas y viejas formas de atraer lectores, muchas veces cayendo en la vulgaridad y el amarillismo sinvergüenza. Y es que a pesar de tener grandes escritores y una historia literaria de importancia a nivel nacional, algunos nuevos periodistas en Comitán están quedándose en la parte más básica, vender ejemplares a como dé lugar.

No hace falta analizar los encabezados, las formas de redacción, las notas y los “líderes de opinión” que se publican en algunos diarios de circulación local, para darse cuenta de que no se cuidan las formas y mucho menos respetan el “Derecho a la Propia Imagen”, mismo que nos da a cada ciudadano la cualidad de ser respetados en cuanto a la privacidad personal.

Por otro lado, el periodismo político en Comitán está siendo demasiado explícito en cuidar instituciones que son patrocinadoras y proporcionan liquidez al medio, ya que la objetividad está fuera del entorno periodístico, no existen “medios tintes” en las percepciones editoriales, sólo distinguen dos ideas: o “pego pa’ que me paguen” o “no pego porque me pagan”, son contados los medios y los periodistas que buscan la objetividad en la información pública.

Tenemos qué encontrar la ruta adecuada para el periodismo comiteco, no podemos seguir cayendo en malos hábitos de escritura y contenidos, el perfil del medio no tiene qué ser diferente, simplemente el cuidado de las formas y el respeto hacia terceros no involucrados, le daría un toque de veracidad a los medios locales. Nunca está de más investigar los hechos antes de levantar una posible calumnia, nunca está de más presionar a las autoridades con hechos tangibles y coherencia cívica.


Es importante rescatar la verdadera esencia del periodismo, contar bien las historias, ser el medio de equilibrio entre la sociedad y el gobierno, ser el punto en donde conversen todas las voces y conformar el vehículo que nos transporte a la verdad. Sólo de este modo estaremos honrando el nombre de nuestros decanos en el periodismo y sobre todo, estaríamos respetando la memoria de uno de los ciudadanos más valientes que ha dado este país, cuyo nombre representa a nuestra ciudad, Belisario Dominguez, quien aunque habló fuerte y con convicción, incomodando a más de uno, habló con la verdad.